viernes, 3 de julio de 2009

miércoles, 1 de julio de 2009

tuyo siempre

igual

para no olvidar

maravillosa esta noche

tears in heaven

maratón

También ando humeando ufas y ufos pero no se a quien batallar.
No hay perdonables garantes solidarios, ni reos implacables en la metáfora.
De pies a cabeza somos el argumento maduro de peregrinaciones marchitas.
Mustios vagabundeos non santos en compañías anónimas de responsabilidad limitada.
Pato me dice que estoy igual que la última vez que me vio…yo tenia 8 años.
Ella también esta igual.
Veinte años después te vuelvo a encontrar y sos vos, pero otro.
Y me asusté.
No por el, sino porque la nostalgia, las evocaciones, la pintura perfecta del tamizado de pueril mocetón encandila y cascabelea engatusando, haciendonos perder el tiempo.
Capitular sincrónica el simultaneo y desmenuzar lo hecho como lo correcto, reconforta.
Traspapelarse es imposible.
Pescando fotos descoloridas, esas en la que sonreíamos tanto, abrazadas y sin quisicosas perturbadoras….
¿Éramos tan felices? porque yo recuerdo que nos pasaban cosas y sufríamos…pero en la imagen no se reflejan los pensamientos anteriores al ¡digan whisky!
Tramas infantiles (a pesar de ser veinteañeras).
La vida del amoldado (y vaciado) es meneada y fatigosa.
Casas, cosas y personas que zanjar.
Ya no más encerrarse en la habitación y poner música, ahora estoy del otro lado de la puerta llamando a todos a cenar.
Soy la madre. Pero también soy yo (hicetnunc), y aquella nena de anteojitos, y la adolescente no rebelde (única en su especie), y esta cinta adhesiva que todo lo quiere remendar para que el mundo siga siendo redondo, pero es cuadrado (dice Rafa que roba leyendo), igual…da igual.

martes, 30 de junio de 2009

domingo, 28 de junio de 2009

sábado, 27 de junio de 2009

viernes, 26 de junio de 2009

my friend

hurricane

per voi

x 3

Celina en mi cabeza. Los noventa cantando la cerveza de oleos y entregas.
El pasado pisado de cosas y personas que van y vienen.
El recuerdo o el reencuentro.
Las miradas que no se cruzan.
Las y los.
Presente plus cuan perfecto de per te por tres.

presente

olvidé aquello

Vox dei vox populi.
Me animo a objetar la sentencia.
Exijo que en algunos aspectos la voz de dios pueda ser discutible (sobretodo en los versados por Dante y otros asuntos póstumos de juicios y castigos).
Sin (obviamente) ser inscripta en el rubro hereje con opción a hoguera terrenal.
Insistir, porque de eso se trata.
Porque es lo que estoy mendigando de rodillas, reclamando altanera pero respetuosa.
El deseo supremo del presente perpetuo.
Melómano, el noumeno asustado se predispone a ejecutar a la gris inercia.
Vivir y morir entrañada.
El elogio del recorrido volteando sillas.
Horro vacui del no retorno.
Animales y polvo.

en el espejo

black or white

testa

Yo Silvia, en perfecto estado de mis facultades mentales quiero decir:
También estoy rondando con introspecciones de muerte políglota.
Deploro que este ombligo que izaba estirpe de linaje casto con cepa de sangre celeste y blanca sea vulgarmente mortal…
Que no tenga poder sobre su vida y su muerte. Títire con cabeza que desea al menos por un ratito la ignorancia del idiota.
Aborrezco que las famas y cronopios que formaban parte de mi vida cotidiana, de mi yo mi ello y súper yo se conviertan en una evocación de souvenir, en lo que fueron, lo que hicieron o quedó pendiente.
Desequilibrio y enajenación del libre albedrío, la libertad de entrar y salir, el derecho a permanecer. Todo es nada.
Hicetnunc.
Replanteo de ítems a evaluar y la importancia o no de tal o cual cosa.
Ovillo y enrosco con aquellas imágenes de la Argentina que mandó la bilingüe y tanto afectaron al Leo que está tan solo allá y acá sólo tiene gente (pero no alcanza).
Chernobil, el muro, el hambre, el blanco y negro de este tipo que tanto amaba.
Hartazgo de tolerancia pasiva al escuchar que ya no mas Fernando, Michael, Pedrín o quien sea. Día, hora y mierda de partida.
Todo me recuerda que al final de cuentas termino cada día empiezo cada, pero sin embargo terminó.
Yo también puedo (voy a) desaparecer y no quiero.
Registro en mi cara y en mis manos que pasaron 40 años desde que llegué.
Cada década parece una vida. Todas diferentes y yo nunca la misma (aunque si).
Mi mente esta saturada, será por eso que exijo tanto a mi cuerpo y lo llevo al extremo.
Nada me conforma.
La felicidad plena llega todas las noches a las nueve y media cuando veo a mis tres dormiditos y relucientes.
A la mañana todo vuelve a empezar y el esfuerzo no se nota.
Hoy viernes imagino mi obituario en blanco y negro, con una piedra arriba para que el diario no se vuele, y lo peor: no podré leerlo para saber quien me llora.