
sábado, 20 de febrero de 2010
viernes, 19 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
viernes, 1 de enero de 2010
sábado, 26 de diciembre de 2009
jueves, 24 de diciembre de 2009
miércoles, 23 de diciembre de 2009
martes, 22 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
miércoles, 16 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
domingo, 13 de diciembre de 2009
viernes, 11 de diciembre de 2009
bagal
Ella se aletarga en nauseas provocadas por cacofonías monótonas y mutismos afónicos.
La gran bagal pretexta la cosecha simulando sequía y ciñe confesores acusados previamente, a hacer perjuros incluyèndolos en su martirio punzante de lamento incòmodo….
Aguanta exageradas memorias de crónicas y comentarios. Nos juzgamos y enjuiciamos procesando abstinencias. Invisiblemente distintas, algo así como noumeno y escorpión en constante fábula alegórica de quimera medieval hereje y con moraleja!.
Nones rigurosos de no querer experimentar deshiles que quisiera alumbrar, impropias y lejanas que bobamente alargan el vuelteo.
Su dasein esta asido a la costura y es ella misma quien no deshilvana.
Simone, Virginia, Susana y tantas otras alborotan desde el escaparate rinconero, pero ella solo da oídos de noche, a solas, en la impersonal madrugada, cuando nadie puede verla.
Bebe las palabras sin perder ripio mientras su guardia, batidor centinela, duerme.
Suspira sola.
Me pregunto.
Me abstengo.
Me rabia.
La gran bagal pretexta la cosecha simulando sequía y ciñe confesores acusados previamente, a hacer perjuros incluyèndolos en su martirio punzante de lamento incòmodo….
Aguanta exageradas memorias de crónicas y comentarios. Nos juzgamos y enjuiciamos procesando abstinencias. Invisiblemente distintas, algo así como noumeno y escorpión en constante fábula alegórica de quimera medieval hereje y con moraleja!.
Nones rigurosos de no querer experimentar deshiles que quisiera alumbrar, impropias y lejanas que bobamente alargan el vuelteo.
Su dasein esta asido a la costura y es ella misma quien no deshilvana.
Simone, Virginia, Susana y tantas otras alborotan desde el escaparate rinconero, pero ella solo da oídos de noche, a solas, en la impersonal madrugada, cuando nadie puede verla.
Bebe las palabras sin perder ripio mientras su guardia, batidor centinela, duerme.
Suspira sola.
Me pregunto.
Me abstengo.
Me rabia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













